05
Mayo
2017

GREG ESCRIBE UN DIARIO

La entrada en la escuela secundaria puede ser la inauguración de una etapa difícil para el alumnado que la inicia y lo que hace la película El diario de Greg del programa de Cine y Educación en Valores es recoger de forma bienintencionada y divertida las andanzas de su protagonista, un chaval obsesionado con encajar y tener éxito en ese nuevo espacio de la educación secundaria, un mundo que aparece a sus ojos como un territorio repleto de complicadas pruebas y conquistas personales.
La película es una divertida comedia de escuela, no exenta de profundidad, basada en los exitosos relatos del mismo nombre de Jeff Kinney. En ella se hace una perfecta traslación del buen humor y el desparpajo con los que se mueve el Greg del original literario (están incluso incluidos, con animación incorporada, los dibujos originales de los libros para que no pierda su aire de frescura), y relata las sardónicas reflexiones del simpático Greg que vienen a subrayar el aspecto de no pertenencia y la dificultad para lograr aceptación y reconocimiento en esa nueva etapa de la vida en la que hace falta dejar de ser un niño para pasar a ser algo que no se sabe todavía qué es. Greg barrunta que el asunto puede consistir en tener popularidad y éxito social, ser original y alguna cosa más que sigue siendo nebulosa… Aunque en su caso la mala suerte y los que lo rodean siempre tienden a fastidiárselo.

Lo que hace que la película resulte tan interesante es el acierto con que describe a alguien que no encaja, un crío que se debate en todas direcciones buscando un punto de apoyo en el que sentirse alguien mientras trata de resolver, mediante los mecanismos sociales y psicológicos de la gente de su edad, el absurdo del mundo que lo rodea. Greg vive obsesionado por el qué dirán y la aprobación de los demás, temiendo ser tachado de “pringao” en el colegio y convencido de que, si te descuidas, puede aparecer alguien que no dejará de hacerte la vida imposible. Frente a todo ello elabora un duro plan de resistencia con el que salir adelante sin ahogarse en esta traumática experiencia vital. El contraste con tal postura reside en la mirada limpia y adorable hacia lo que le rodea de su amigo Rowley, un chaval que sabe mantener su propia forma de ser, cuida las amistades, se despreocupa de la aprobación social y cree que las mejores cosas, en ocasiones, llegan por sí solas sin tener que obsesionarse por ellas.
La guía de esta sugerente película muestra cómo se pueden trabajar, entre otros aspectos, la importancia de sentirse aceptado sin obsesionarse por la aprobación social, el desarrollo de las capacidades naturales de cada persona o la cooperación y la amistad como valores necesarios para aprender a convivir y comprender a los demás.

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