03
Septiembre
2017

VER CINE PARA POTENCIAR VALORES

La Academia de Cine española ha puesto en marcha recientemente una más que interesante iniciativa: crear un listado de 30 películas españolas obligatorias para estudiantes menores de 16 años a fin de que conozcan quiénes son los directores y películas señeras de la historia de nuestro cine y lo que han significado para el entendimiento de nuestra realidad. La idea es muy buena porque el buen cine tiene en su interior algo más que un mero pasatiempo pasajero, y la Academia va a hacer su selección escogiendo películas que han dejado una huella significativa en nuestra cultura y sociedad.


De acuerdo, cuando salimos de casa para sentamos en una butaca de cine lo que buscamos es pasar un buen rato con lo que vemos y oímos en la pantalla. Queremos que la película nos traslade a mundos maravillosos, que nos despierte la ilusión, que la historia que nos cuente rebose fantasía y que nos aporte unas buenas raciones de relajación y diversión. Por eso si hiciéramos una de esas encuestas a pie de calle para pedirle a la gente que nos dijera con una o dos palabras qué es el cine, las respuestas mayoritarias serían: distracción y entretenimiento. Son las dos imprescindibles para resumir todo eso que parece que cabe esperar del cine.

Ahora no hace falta siquiera salir de casa para ver películas. Desde los añejos tiempos de las cintas de vídeo, pasando por los discos DVD y llegando a las actuales plataformas digitales, uno puede ver la película que desee cuando mejor le convenga, sacar de la nevera algo más que las clásicas palomitas y todo eso… ¡sin hacer colas! Ese entretenimiento casero del cine da mucho juego a toda la familia. Los padres lo saben de sobra y lo usan, por ejemplo, para que los más pequeños de la casa se queden quietos y, si es posible, con la boca abierta, es decir callados y sin hacer ruido. ¿Qué películas consiguen el silencio en la casa? Las de dibujos animados en las que la fantasía corre a raudales para alimentar el pensamiento mágico propio de su edad, pero también aquellas en que hay personajes de carne y hueso a los que les pasan cosas interesantes, es decir, las que tienen además un sabor que va más allá de la simple y superficial diversión. Hay que saber encontrarlas.

 

El programa de Cine y Educación en Valores de la FAD lleva años haciendo con el cine lo que ahora piensa iniciar la Academia de Cine español, pero escogiendo películas aptas para niños y jóvenes que sirven para el abordaje inteligente de valores. ¿Qué películas ha seleccionado el programa? Las que por las emociones y sentimientos que transmiten permiten participar activamente de la experiencia de los personajes e identificarse con ellos, películas cuyas  temáticas dan pie a una especial aclaración de valores. Esta amplia y renovada selección viene a ser como un currículo paralelo con un formato especial para la educación en valores. No te lo puedes perder. Encontrarás en ella una gran variedad de actividades y sugerencias con las que sumergirse en la apasionante tarea de la educación en valores… ¡con la ayuda del cine!

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