03
Enero
2018

¡UN PLAN DELICIOSO!

¡UN PLAN DELICIOSO!

Las vacaciones de Navidad siguen siendo las mejores del año para la mayoría de los chavales, porque además de no tener que ir a clase es cuando la familia (¡y los regalos navideños!) proporcionan ocasiones inmejorables para jugar y divertirse en compañía. Hay un hecho que no hay que olvidar: los niños y las niñas están siempre dispuestos/as a jugar, y si lo pueden hacer con sus padres, mucho más. Los abuelos y las abuelas son una buena alternativa, no cabe duda, pero una de sus mayores ilusiones es que el padre y la madre se sienten con ellos/as en el suelo o alrededor de una mesa y acepten sus condiciones y sus reglas imaginarias. Con ellos/as los juegos están llenos de emociones agradables, y esos momentos tan especiales crean afectos intensos que quedan muy marcados dentro de los buenos recuerdos de la infancia.
Del juego con los más pequeños de la casa se “aprovecha” todo, con la ventaja añadida de que cualquier cosa puede convertirse en un juego. Todo consiste en saber sacarle el jugo a la caja de zapatos, al parchís, al escondite, al Lego, al trozo de madera, a la cuerda, a las patatas y también a la pantalla de la tableta o de la TV. Pero es que aparte de que se puedan divertir como nunca por estar haciendo o viendo cosas entretenidas con ellos, el padre y la madre a veces no se dan cuenta de que a través de lo que sea que estén haciendo en su compañía pueden enseñarles algunos valores, como por ejemplo la tolerancia a la frustración cuando pierden, la paciencia para esperar su turno, el esfuerzo, etc.

04
Diciembre
2017

ACABAR CON EL MONSTRUO

No hay que parar de estar alerta para buscar soluciones que permitan poner freno a la actuación de matones escolares ensañándose con los/as compañeros/as. El acoso es como un sarpullido en las aulas, una calentura machacona y retorcida que no se contenta con las agresiones psíquicas y físicas directas y que, en su insania, se ha puesto al día usando las nuevas tecnologías con chantajes y humillaciones con las que hacer aún más la puñeta a las víctimas.

Nos tenemos que alegrar de que cada vez vaya creciendo la conciencia de lo urgente que es erradicar esta lacra que se da entre los más jóvenes, un “monstruo” perverso como lo llama la reciente campaña de sensibilización que han puesto en marcha las Fundaciones Mutua Madrileña y ANAR con el lema “No alimentes al monstruo”. Hay que darle la bienvenida a esta campaña y a otras como ésta, porque está claro que el fenómeno no desaparece ni con lejía. Todas las aportaciones son importantes a la hora de mandarlo a paseo y hay que seguir echando mano de todo lo que sirva para conseguir que no levante la cabeza, ya sean las propias redes sociales –¡las mismas de las que se sirve el bullying!-, los anuncios en prensa, radio y televisión y no digamos el cine, cuya capacidad de ilustración y de impacto lo convierten en un aliado de primer orden en esta tarea de concienciación.